Cómo hacer un plan de estudio para tus exámenes, paso a paso
La mayoría de los planes de estudio fallan por lo mismo: se hacen a ojo. «Esta semana Historia, la que viene Mates» suena bien hasta que llega el jueves anterior al examen y quedan seis temas. Un buen plan no es un horario bonito: es una cuenta sencilla entre lo que te queda por estudiar y los días que tienes de verdad.
Estos son los seis pasos para hacer uno que aguante hasta el examen.
1. Haz el inventario de tu temario
Escribe todas las asignaturas que tienes que examinar y, dentro de cada una, la lista completa de temas. No el título del bloque: los temas uno a uno. Es el paso más aburrido y el más importante, porque hasta que no lo ves escrito no sabes cuánto trabajo tienes.
Truco: Copia el índice del libro o la guía docente de la asignatura. Así no se te olvida ningún tema y tardas dos minutos.
2. Apunta las fechas de los exámenes
Pon al lado de cada asignatura el día del examen. Si aún no hay fecha oficial, usa la fecha más temprana posible: es mejor ir sobrado que descubrir que el examen era una semana antes.
3. Cuenta los días que de verdad puedes estudiar
Aquí es donde casi todo el mundo se engaña. Del total de días hasta el examen, quita los que ya sabes que no vas a poder: el trabajo, entrenamientos, una boda, el fin de semana que vuelves al pueblo. Quita también uno o dos días por imprevistos. Lo que queda son tus días reales.
4. Reparte los temas entre esos días
Divide los temas que te quedan entre tus días reales. Si tienes 24 temas y 12 días, te toca una media de 2 temas al día. Si la cuenta sale a 5 temas diarios, ya sabes que tienes que empezar antes, estudiar algún día más o priorizar.
- Empieza por la asignatura cuyo examen va primero, pero no dejes las demás paradas: alterna.
- Coloca los temas más difíciles en los días que tienes más tiempo o más energía.
- No llenes cada día al máximo: si un día se tuerce, necesitas hueco para recuperarlo.
5. Reserva días de repaso antes de cada examen
Termina de ver temario nuevo uno o dos días antes del examen y usa ese tiempo para repasar. Repasar varias veces espaciadas en el tiempo funciona mucho mejor que leer todo una vez: la investigación sobre técnicas de estudio coincide en que la práctica espaciada y ponerse a prueba son de lo más eficaz.
6. Revisa el plan cada pocos días
Ningún plan sale perfecto. Cada tres o cuatro días mira cuántos temas has terminado y si a ese ritmo llegas. Si vas tarde, no esperes a la última semana: sube un poco el ritmo ahora, que es cuando todavía cuesta poco.
Todo esto lo hace el planificador de estudio de ExSell por ti: pegas tus temas y las fechas, eliges qué días puedes estudiar y te reparte el calendario, te dice qué toca hoy y te avisa si no llegas. Hacer mi plan gratis
Errores típicos al hacer un plan de estudio
- Planificar por horas en vez de por temas: «estudiar 3 horas» no te dice si avanzas.
- No contar los días que no vas a poder estudiar.
- Dejar el repaso para la noche anterior.
- Hacer el plan una vez y no volver a mirarlo.